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lunes, 29 de octubre de 2012

Ana Belén yVíctor Manuel,cómplices eternos

Aunque ella le advirtió “no te comprometas”, por la promesa de Víctor Manuel de que cantarían hasta que el público quisiera, la pareja de artistas españoles extasiaron los sentidos de la gente que el sábado llenó cada hueco de la sala Restauración del Gran Teatro del Cibao.

Ana Belén, con pelo rizo y faltándole el vestido para presumir de la diosa que es y su compañero de alma, letras y escena, Víctor Manuel, embelesaron a las personas que llegaron desde comunidades serranas, provincias del Cibao y Santo Domingo, para atestiguar el compromiso social, el amor por la música y la vida que les mantiene muy juntos desde el 13 de junio de 1972.

A las 9:30 p. m. entraron cantando “Contamíname”, canción de Pedro Guerra, el canario que Ana Belén ha seguido por todos lados.

Antes, el ministro de Cultura, José Antonio Rodríguez, declaró que aspiraba ser el quinto integrante de 440 cuando Juan Luis Guerra reunía los trastes de su apartamento.

Para el “viaje” como Ana Belén tituló el concierto, ella y su esposo Víctor Manuel se alternaban micrófono y luz perseguidora para interpretar temas conocidos y unas cuantas estrofas nuevas para que el público “las fuese conociendo”.

Mientras ella dibujaba estribillos de “Que te vaya bonito” de José Alfredo Jiménez, “Lía” de José María Cano, “Derroche” de Manuel Jiménez y otras tantas, él la miraba embebido, amando con las pupilas a su musa delgada, a quien besó y abrazó solo al final del recital.

A beneficio de los programas sociales de la Fundación Vanessa, el concierto fue vitaminado con sentidas y revolucionarias frases de sus intérpretes.

España
 La situación de España, los más de 120 mil muertos enterrados en fosas comunes en la Guerra Civil, los dolores de quienes padecen la pobreza y los olvidos de los gobiernos, el asesinado periodista dominicano Orlando Martínez, fueron temas puestos en platea por la pareja de artistas españoles.

Ana Belén, (María del Pilar Cuesta), muy orgullosa de su barrio obrero de Lavapiés, escribió en las primeras líneas de su biografía que es hija de un cocinero y portera de finca, mucho antes de nombrar su cabalgata por los caminos de la actuación y el canto. Anteanoche, la artista hizo coros en las canciones de su marido y aprovechó para promocionar su reciente disco “A los hombres que amé” dedicado a autores que le han cedido canciones durante su carrera.

El contexto de cada canción, los episodios que originaron las letras y situaciones que a ambos le han marcado fue parte del desglose oral de ambos artistas.

En dos horas de concierto, Víctor Manuel y Ana Belén se dieron a sí mismos en Santiago, la ciudad que según ella “es como estar casi en casa”.

Para despedirse dejaron al aire el “no sé porque te quiero, será que tengo alma de bolero. Te me apareces en los espejos, como una sombra de cuerpo entero, yo me pellizco y no me lo creo” y se abrazaron a sus músicos.

Más temas
Entre otras cantaron: Contamíname, España Camisa Blanca, Tu boca, A dónde irán los besos, Que te vaya bonito, Cómo voy a olvidarte, Solo pienso en ti, Derroche, Sólo le pido a Dios, Bailarina, Como una estrella, Su boca, El perdedor, El niño volaba y No te rindas. También: Ay Amor, El hombre del piano, Yo también nací en el 53, Soy un corazón tendido al sol, Quiero abrazarte tanto, Nada nuevo bajo el sol y Asturias.

El público del Cibao se manifestó. La calma de la sala la rompieron gritos, silbatos y el ruego de que cantara “Derroche” y “Lía”. A Ana Belén le faltó “A la sombra de un león”.

La artista se marchó empuñando una rosa obsequio de una fans. Y si, permitió que el grupo de señoras frente al camerino, se tomara una foto con ella, sus rizos y su marido.

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