Su nombre completo es Carl von María, hijo de una
familia de músicos y artistas por lo que desde su juventud comenzó por
conocer muy de cerca la escena teatral. Comenzó su carrera sentado
frente a un piano, lo que le llevó a la corte de Württemberg,
oportunidad que le permitió crear su primer obra dramática – Sylvana,
1810. Un año después se dispuso a dar forma a una obra bastante
ambiciosa, en la que tendría que mezclar el romanticismo que nacía
dentro de él, con toques de humor. De ello resultó la graciosa comedia
denomnada “Abu Hassan”.
Uno de sus mejores momentos, y quizá el inicio del legado que le adjudicó un lugar en la historia alemana, fue cuando le nombraron director del teatro de Praga. Esto fue en 1813. Fue entonces cuando realizó varios trabajos de vital importancia para la ópera de su país.
Hoy, tras varias décadas de evolución vemos que aunque Der Freischütz sea uno de los pocos que conquistaron el repertorio operístico, la imagen de Carl María también aportó ciertos elementos esenciales al teatro alemán.
Uno de sus mejores momentos, y quizá el inicio del legado que le adjudicó un lugar en la historia alemana, fue cuando le nombraron director del teatro de Praga. Esto fue en 1813. Fue entonces cuando realizó varios trabajos de vital importancia para la ópera de su país.
Hoy, tras varias décadas de evolución vemos que aunque Der Freischütz sea uno de los pocos que conquistaron el repertorio operístico, la imagen de Carl María también aportó ciertos elementos esenciales al teatro alemán.

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