Sergei Prokofiev, pianista y compositor ucraniano
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Uno de los pocos nombres que han logrado destacar como compositores ucranianos, quizá gracias a la inspiración neoclásica que hacía notar en sus obras. Uno de sus proyectos más destacados fue la réplica que compuso como apoyo al ideal comunista de su país. Esto le valió un Premio Stallin en el año de 1951.
La herencia musical de Sergei proviene de su madre, con quien estudió música para luego evolucionar al lado de Cherepin, Tanaiev y Rimski Korsakov. Pese a sus ideales y al amor que se sentía por su madre patria, fue exiliado a los Estados Unidos, pero un año más tarde regreso a la Unión Soviética donde recibió grandes honores en su nombre, además de fungir como representante de los ideales soviéticos.
Prokofiev demostró grandes dotes con el piano. Estudio en el conservatorio de San Petersburgo donde tuvo grandes maestros, como Lyadov, Tcherepnin y Myaskovsky entre otros. Esto influyó fuertemente en sus creaciones, puesto que pronto comenzó a desarrollar temas al estilo de Debussy, Scriabin, Strauss.
Su vida se baso en la creación de varias obras de piano, muchas de ellas atrajeron la atención del público quién le consideró un artista incomprensible y ultramoderno – una faceta que por cierto, le gustó mucho. Uno de sus grandes encargos fue una ópera dedicada a El Jugador de Dostoyevsky, y algunas otras participaciones encargadas por operas contemporáneas. Entre 1919 y 1921.
La herencia musical de Sergei proviene de su madre, con quien estudió música para luego evolucionar al lado de Cherepin, Tanaiev y Rimski Korsakov. Pese a sus ideales y al amor que se sentía por su madre patria, fue exiliado a los Estados Unidos, pero un año más tarde regreso a la Unión Soviética donde recibió grandes honores en su nombre, además de fungir como representante de los ideales soviéticos.
Prokofiev demostró grandes dotes con el piano. Estudio en el conservatorio de San Petersburgo donde tuvo grandes maestros, como Lyadov, Tcherepnin y Myaskovsky entre otros. Esto influyó fuertemente en sus creaciones, puesto que pronto comenzó a desarrollar temas al estilo de Debussy, Scriabin, Strauss.
Su vida se baso en la creación de varias obras de piano, muchas de ellas atrajeron la atención del público quién le consideró un artista incomprensible y ultramoderno – una faceta que por cierto, le gustó mucho. Uno de sus grandes encargos fue una ópera dedicada a El Jugador de Dostoyevsky, y algunas otras participaciones encargadas por operas contemporáneas. Entre 1919 y 1921.



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